miércoles, 24 de mayo de 2017

Apolo de Sierra Nevada (Parnassius apollo subsp nevadensis )

Actualizada

Apolo o pavón diurno
Parnassius apollo subsp nevadensis (Oberthüs, 1891)
Subida al Mulhacén (5-07-2003)
De otra subida al Mulhacén (31-07-2004)
Subida a Elorrieta (17-07-2007)
En el Río Mulhacén (16-07-2010). Fotos AGMaldonado

Subida al Mulhacén. Fotos Pepe Rubia (16-07-2011)

En el sendero Hoya de la Mora-Laguna de las Yeguas (P.N. Sierra Nevada) (10-08-2013)
En la Hoya de la Mora, P.N. Sierra Nevada (6-05-2017)
Fotos Pepe Marín

Reino: Animalia
Filo: Arthropoda
Subfilo: Hexapoda
Clase: Insecta
Orden: Lepidoptera
Sección: Rhopalocera
Familia: Papilionidae
Género: Parnassius
Especie: Parnassius apollo subsp nevadensis

Es endémica de Sierra Nevada. En el Libro Rojo de los Invertebrados de Andalucía aparece catalogada como Preocupación menor (LC.)

La apolo es una mariposa de dorso color blanco con manchas negras que forman un dibujo característico; la cara superior de las alas anteriores presenta lunares negros redondeados, mientras la cara superior de las alas posteriores con ocelos de color anaranjado.

Su ciclo de vida es corto, apenas vuelan el tiempo justo de aparearse y de que las hembras hagan la puesta de huevos, los cuales eclosionan al año siguiente, tras el deshielo. Las orugas se alimentan de crasuláceas de los géneros Sedum, Sempervivum y Bryophylum.

La Parnassius apollo que posee una sóla generación, desde finales de Junio a primeros de Agosto, vuela desde los 800 a los 3.000 metros de altitud. Nosotros a la subespecie nevadensis nunca la hemos localizado a altitudes inferiores a los 2.000 metros.

Hasta época reciente y debido al coleccionismo, se han llegado a pagar importantes cantidades de dinero por los ejemplares de esta subespecie, el número de ejemplares disminuyó sensiblemente. Actualmente hay evidencias de que otros peligros la amenazan, el cambio climático.

La mariposa apolo es una reliquia de la última glaciación del cuaternario (Würn) que cubrió hielo gran parte de Europa, empujando hacia el sur a los ecosistemas norteños y sus especies. Luego cuando el clima se hizo más cálido (10.000 años) y los hielos se fueron retirando de nuevo hacia el Norte, y con ellos las especies de fauna de flora adaptados a climas fríos. Algunas poblaciones no lo hicieron, al adaptarse a las condiciones climáticas de las zonas altas de las montañas. A partir de ese momento las poblaciones quedaron aisladas y comenzaron a evolucionar por separado dando lugar a distintas subespecies. En las montañas españolas se ha identificado hasta 23 subespecies de Parnassius apollo, de las cuales 4 vuelan en algunas montañas andaluzas (Libro Rojo de los Invertebrados Amenazados de Andalucía):
  • Parnassius apollo subsp nevadensis con los ocelos de las alas posteriores anaranjados, localizada en Sierra Nevada, cuyas poblaciones se han estabilizado.  
  • Parnassius apollo subsp filabricus de ocelos anaranjados, localizada en la Sierra de los Filabres (Almería) y en la Sierra de Baza (Granada). Desde la mitad de la década de los noventa no hay nuevas citas.
  • Parnassius apollo subsp gadorensis de ocelos anaranjados y alas anteriores más redondeadas y en la que las manchas de los machos son mayores. Localizada en la Sierra de Gador (Almería). Desde hace décadas no se localizan ejemplares, se teme que se haya extinguido.
  • Parnassius apollo subsp mariae de ocelos rojos y se localiza en Sierra María (Almería) y Sierra de Orce (Granada), cuyas poblaciones se han estabilizado.

jueves, 11 de mayo de 2017

Ciempiés (Himantarium mediterraneum)

Himantarium mediterraneum Meinert, 1.870
Hembra Himantarium mediterraneum, en Sierra de Lújar (13-10-2014)
Fotos Pepe Marín. Identificación David Cabanilllas, Biodiversidad Virtual

Reino: Animalia
Filo: Arthropoda
Subfilo: Myriapoda
Clase: Chilopoda
Orden: Geophilomorpha
Familia: Himantariidae
Género: Himantarium
Especie: Himantarium mediterraneum  

Recomendaciones de David Cabanilllas a Pepe Marín sobre la forma de fotografiar a estos "bichuchos":

Estos ciempiés requieren nitidez y aumento y en este caso, se apreciarían mejor los caracteres si se subieran las tomas de manera individual. Los quilópodos son un grupo complicado por foto ya que se tiende a sacar al ejemplar siempre de cuerpo entero cuando lo que se debe observar son partes muy concretas del cuerpo. Pero no todo está perdido, ya que las cámaras de hoy pueden llegar a captar el detalle necesario para salir del paso, solo hay que saber qué es lo que hay que fotografiar. Así que, viendo que estos animales te han llamado la atención tanto como para fotografiarlos, te voy a aconsejar sobre lo que se debe retratar cuando vuelvas a encontrar un geofilomorfo:

1. Ejemplar de cuerpo entero y número total de patas
2. La cabeza, antenas y el segmento forcipular
3. Último y penúltimo segmento pedífero y patas terminales

Con esto, podríamos llegar a género en la mayoría de los casos. La especie es otro cantar porque requiere de un estudio ventral pero hay ciertos geofílidos e himantáridos que con estas tres tomas se podría alcanzar la especie. Te animo a seguir probando =)

Estos animales son particularmente díficiles de retratar. De hecho, fotografiar las partes que te comento, se vuelve impracticable en un 90% de los casos porque huyen velozmente o incluso entierran partes clave para la identificación. Por eso, para este tipo de animales no veo del todo mal hacer uso de la picardía y utilizar algún método para que queden visibles las estructuras de interés. En este sentido, lo que resulta práctico y asegura identificaciones más apuradas, es invitarlos a entrar educadamente a un recipiente, preferentemente de color blanco para que el flash rebote y llegue a iluminar correctamente las suturas, depresiones, poros y quetas.

Si decides hacerlo, ten cuidado porque son animales venenosos aunque salvo casos contados, no son de naturaleza agresiva. Y repito, siempre invitarlos a entrar educadamente al fotocol que hayamos preparado para la ocasión =D

¡Saludos!

Gracias David
Pepe Marín